Principios

Los integrantes de la Industria Farmacéutica definen como sus responsabilidades ante la sociedad:

  1. Responsabilidad con la vida y la salud de las personas. Asegurar que los medicamentos y artículos relativos a la salud sirvan efectivamente para preservar y mejorar la calidad de vida de las personas.
  2. Compromiso solidario con la sociedad y el desarrollo del país. Realizar actividades de producción, investigación y desarrollo que, constituyan un amplio servicio para la salud y bienestar de la población. Contribuir a la formación de capital intelectual y promover procesos de alto valor agregado. Ser ejemplo de Industria Limpia y colaborar con la población en situaciones de emergencia y desastre.
  3. Compromiso con la transparencia en el mercado libre y con la sociedad. Llevar a cabo operaciones claras, sin crear confusión respecto de los productos, empresa o actividad comercial de su competencia y sin engañar a los consumidores. Impedir prácticas monopólicas que disminuyan la competencia y la libre concurrencia en la producción, procesamiento, distribución y comercialización de productos farmacéuticos en el mercado.
  4. Viabilidad y fortaleza de la industria farmacéutica. Contribuir para que todos los actores relacionados con el sector: autoridades, distribuidores, proveedores, profesionales, instituciones de la salud y medios de difusión, adopten prácticas que incrementen la credibilidad de la industria farmacéutica en la sociedad mexicana.

 

Principios fundamentales de actuación:

  1. Actuar de acuerdo con las sanas prácticas de mercado y con estricto apego a la legislación vigente. La actuación de los miembros del sector debe estar apegada a las leyes, reglamentos y disposiciones de carácter general expedidos por las autoridades competentes, así como a la normativa de la Industria, por lo cual es recomendable tener un conocimiento amplio de la legislación en materia de salud, comercio y ecología, y las directrices o acuerdos generales, nacionales e internacionales, en materia de bioética y bioseguridad.
    Para apoyar el cumplimiento de este principio, los órganos de administración de las cámaras, asociaciones y empresas que participen en el sector farmacéutico deberán establecer los procedimientos y medios de control adecuados para verificar que los miembros vinculados con ellos cumplan con la normativa aplicable a las distintas actividades en las que intervienen.
  2. Proceder con base en una conducta profesional, honesta e íntegra que permita el desarrollo transparente y ordenado del mercado. Es responsabilidad de los miembros del sector actuar con integridad, pues sus conductas no sólo afectan su reputación y la de las empresas o entidades con las cuales se encuentran vinculados, sino también la de la Industria Farmacéutica en su totalidad, y pueden arriesgar asimismo el bienestar de las personas que consumen sus productos.
    Los Afiliados y Adherentes promoverán entre las cámaras, asociaciones y empresas que realicen actividades con el sector la vigilancia de sus operaciones para que éstas se efectúen conforme a los sanos usos y prácticas del mercado y a las presentes bases conceptuales.
  3. Favorecer la satisfacción de las necesidades y promover la confianza del usuario en los productos farmacéuticos. Los miembros del sector deben generar confianza entre sus usuarios a través de una actuación transparente, imparcial y de buena fe, sin anteponer otros intereses.
    Este principio exige que las cámaras, asociaciones y empresas que participen en el mercado dispongan de los mecanismos y procedimientos que aseguren la transparencia de las actividades de sus integrantes, y faciliten el acceso y la disponibilidad de los productos.
  4. Evitar conflictos entre el interés personal de clientes, instituciones reguladoras, autoridades y terceros. Se deberá transparentar cualquier relación personal, familiar o que implique un vínculo profesional con clientes o empresas y que sea susceptible de generar conflictos de intereses.
    Se entenderá por conflicto de intereses la circunstancia que pone en riesgo la autonomía de decisión o acción del profesional de la salud, de los funcionarios públicos y/o de terceros, al dar prioridad a un beneficio propio o de una empresa, sobre el beneficio de los pacientes. En caso de duda en la interpretación de este principio podrá solicitarse la asesoría del CETIFARMA.
    Las cámaras, asociaciones y empresas que participen en el sector deberán establecer mecanismos institucionales y regulatorios que eviten conflictos de intereses entre sus diversas áreas.
  5. Proporcionar al mercado y a la sociedad en general información veraz, clara, completa, oportuna y permanente. La eficiencia del mercado depende en gran medida de la veracidad, oportunidad y claridad de la información que se hace pública. Toda información relativa a la Industria y sus productos deberá ser suficiente y balanceada.
    Las cámaras, asociaciones y empresas que participen en la Industria deberán contar con sistemas de información eficientes que permitan cumplir cabalmente con este principio.
  6. Respetar la confidencialidad de la información. Este principio tiene como propósito fundamental salvaguardar la información confidencial que los integrantes del sector poseen como fruto de sus investigaciones, comercio y operaciones en todo el mundo. La divulgación de información se hará únicamente a las autoridades y entidades competentes.
    Una vez que el titular de la información la ha hecho pública de motu proprio por cualquier medio, dejará de tener el carácter de confidencial.
    Las cámaras, asociaciones y empresas que participen en la Industria se comprometen a no utilizar información confidencial de otros integrantes de ésta, así como a contar con sistemas de control adecuados para impedir su difusión incorrecta o uso inapropiado.
  7. Promover la prescripción responsable y combatir la autoprescripción. Como parte de la responsabilidad social y del compromiso con la viabilidad y fortaleza de la Industria Farmacéutica, los integrantes del sector deberán combatir los vicios que existen entre los usuarios y los medios de distribución y dispensación en cuanto al mal uso de las recetas médicas.
    Las cámaras, asociaciones y empresas deberán utilizar todos los medios a su alcance para fomentar el buen uso de la receta médica y evitar la prescripción por parte de los empleados de farmacias. Los únicos productos que podrán comprarse sin prescripción serán los de libre venta, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley General de Salud.
  8. Competir en forma leal. Concurrir al mercado en términos de una justa competencia procurando el más estricto respeto a los derechos de propiedad intelectual, así como a todos los derechos de los demás miembros del sector.
    Los integrantes de la Industria deben procurar que la competencia de productos farmacéuticos se desarrolle en forma honesta y de buena fe, evitando las prácticas desleales.